Resumen: La gran demanda de información multimedia (voz, audio, datos, imágenes, videos), que sea accesible de manera ubicua (en todos lados), y de manera casi instantánea, ha creado la necesidad de ofrecer servicios de acceso de gran calidad entre dispositivos y redes de datos en cualquier lugar del mundo. Las comunicaciones inalámbricas 5G permiten reducir el retardo en los enlaces de comunicaciones que utilizan dispositivos remotos, la automatización rápida de procesos, así como la atención simultánea a miles, o incluso millones, de dispositivos remotos a cortas distancias, disponible ya en múltiples regiones del mundo desde 2020.
La próxima generación 6G permitirá reducir aún más el retardo de la 5G, llamado latencia, aumentar 10 veces la cantidad de información transmitida, usar inteligencia artificial para múltiples antenas que optimizan el radioespectro, optimizar el consumo de energía de dispositivos, mejorar la interacción hombre-máquina, así como proporcionar comunicaciones holográficas, realidad aumentada, cirugía remota y control preciso de maquinaria, además del futuro Internet del Todo (Internet of Everything, IoE), entre muchas otras aplicaciones y tecnologías. Se espera que la 6G esté disponible a partir de la década de 2030.
La manera ideal de ofrecer estos servicios es mediante sistemas de comunicación inalámbrica, móvil, y/o satelital, por lo que se requiere integrar la infraestructura inalámbrica global (terrestre, aérea y espacial) en una sola red i